Nos encantaría recibir tus comentarios!!!
Puedes hacerlo al final de la publicación de cada día.

martes, 25 de diciembre de 2012

Cuarto Martes - NAVIDAD




LC 2, 15-20

Y sucedió que, cuando los ángeles , dejándolos se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros:” Vayamos pues hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y el Séñor nos ha manifestado. 
Y fueron a toda prisa y encontraron a María y a José y al niño acostado en el pesebre. 
Al verlo dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían. 
María por su parte, guardaba todas esas cosas, y las meditaba en su corazón. 
Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían visto y oído, conforme a lo que se les había dicho.
 
 
 
 
Hoy recordamos tu noche, 
aquella en que naciste, 
pobre, sin casa, ni hospital, 
en un pesebre, junto a tus padres.
Tu, Dios, te hacías pequeño,
para darnos tu lección de vida, 
enseñarnos tus preferencias, 
y demostrarnos como hay que ser.
Buscaste una mujer sencilla, 
un padre trabajador y bueno, 
un pueblo perdido, una aldea 
y la buena gente que les atendió.
Nosotros te subimos a altares, 
te ponemos miles de nombres, 
te rodeamos de joyas, 
y olvidamos tu sencillez y austeridad. 
No dejes que celebremos la Navidad un año más, a veces sin ti. 
Convierte nuestro corazón ajetreado en uno que ame y acoja como Tú. 
Quédate entre nosotros Señor! 
 

Orar en Adviento, Mari Patxi Ayerra y Álvaro Ginel
 
 
 
 
 
Gracias a todos los que nos acompañaron en este camino, desde Uruguay y desde el exterior.
Gracias por los hermosos comentarios que nos inspiraron a esforzarnos en este trabajo de cada dia.
si Dios quiere nos encontraremos el año próximo.
Cariños para todos y les deseo que hoy tengan una MUY FELIZ Y SANTA NAVIDAD....

lunes, 24 de diciembre de 2012

Cuarto lunes



Lc 1, 67-79
Zacarías, el padre de Juan, quedó lleno del Espíritu Santo y dijo proféticamente: "Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su Pueblo, y nos ha dado un poderoso Salvador en la casa de David, su servidor, como lo había anunciado mucho tiempo antes por boca de sus santos profetas, para salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odian.
 Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa Alianza, del juramento que hizo a nuestro padre Abraham de concedernos que, libres de temor, arrancados de las manos de los enemigos, lo sirvamos en santidad y justicia bajo su mirada, durante toda nuestra vida.
Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor preparando sus caminos, para hacer conocer a su Pueblo la salvación mediante el perdón de los pecados; gracias a la misericordiosa ternura de nuestro Dios, que nos traerá del cielo la visita del Sol naciente, para iluminar a los que están en las tinieblas y en la sombra de la muerte, y guiar nuestros pasos por el camino de la paz".










domingo, 23 de diciembre de 2012

Cuarto Domingo de Adviento



 
Lc 1, 57-66
Cuando llegó el tiempo en que Isabel debía ser madre, dio a luz un hijo.
Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con que Dios la había tratado, se alegraban con ella.
A los ocho días, se reunieron para circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre dijo: "No, debe llamarse Juan".
 Ellos le decían: "No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre".
Entonces preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran.
Éste pidió una pizarra y escribió: "Su nombre es Juan".
Todos quedaron admirados y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios.
Este acontecimiento produjo una gran impresión entre la gente de los alrededores, y se lo comentaba en toda la región montañosa de Judea.
Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían: "¿Qué llegará a ser este niño?".
Porque la mano del Señor estaba con él.

 


El posadero de belén

¡He!, Tú, ¡posadero! ¿No habrá una habitación para esta noche?
- Ninguna cama libre. Todo lleno.

Y Dios pasó de largo, qué pena posadero.
Todo hubiera sido de otro modo: las estrellas columpiándose  por tus aleros; los ángeles cantando en tus balcones; los Reyes magos perfumando tu patio con incienso, y en tu fonda, el divino alumbramiento.
Pero: “No queda sitio, ni una cama; lo tengo todo lleno”.

Y Dios pasó de largo, ¡Qué pena, posadero!
Hubieras liquidado, por cierre, tu negocio.  
No hay sitio para huéspedes, cuando Dios está dentro.
Dios va ocupando habitación tras habitación, hasta invadir el corazón entero. Cerrarías la fonda, pues Dios te reclamaba toda tu casa para el Evangelio.
Pero: “No queda sitio, ni una cama; lo tengo todo lleno”.

Y Dios pasó de largo,  ¡Qué pena, posadero!
 El Evangelio empieza ante la puerta de una fonda en Belén. Y un posadero.
Y el Evangelio sigue  reclamando hospedaje:
- “Sólo para esta noche”.
- “No hay sitio: todo lleno”


Será mía la fonda? ¿seré yo el posadero?
La mano que llamaba a mi puerta, ¿no sería la estrella de Belén  con aserrín de carpintero?

Si ya no tengo sitio. Y si está todo lleno.

Si Dios pasó de largo ¡Qué pena posadero!

Padre José Manuel Otaolaurruchi, L.C.









Jesús, quiero tener pronto el pesebre en mi corazón para que vuelvas a nacer allí en esta Navidad

sábado, 22 de diciembre de 2012

Tercer Sábado



 Lc 1, 46-55

María dijo: "Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque él miró con bondad la pequeñez de su servidora. 
En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! 
Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquéllos que lo temen. 
Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. 
Derribó a los poderosos de sus tronos, y elevó a los humildes. 
Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. 
Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre".




Jesús,
siguiendo el ejemplo de María,
puedo aprender a ver con el corazón
lo que los ojos y la mente
por sí solos no logran percibir.
Tu encarnación es un don tan grande
que sólo con la fe puedo acogerlo,
aun sin comprenderlo.






Gracias!  Por salir a mi encuentro en esta oración fortaleciendo así mi fe en el inmenso e inmerecido amor que me tienes.


Los dejamos acompañados por dos temas de la Hermana Glenda... sencillamente....
 sin palabras...




viernes, 21 de diciembre de 2012

Tercer Viernes




Feliz de ti que has creido !

Lc 1, 39-45
Durante su embarazo, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá.
Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: "¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!
¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme?
Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi vientre.
Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor".

.                                                                                        .





jueves, 20 de diciembre de 2012

Tercer Jueves


Alégrate, el Señor está contigo!

 Lc 1, 26-38
El Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María. 

El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: "¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo". 
Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. 
Pero el Ángel le dijo: "No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin". 
María dijo al Ángel: "¿Cómo puede ser eso; si yo no tengo relación con ningún hombre?". 
El Ángel le respondió: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios". 
María dijo entonces: "Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí según tu palabra". Y el Ángel se alejó.




Y no podíamos dejar de incluir una canción de la Hna Glenda!


miércoles, 19 de diciembre de 2012

Tercer miércoles




(Lc 1,5-25):


Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote, llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una mujer descendiente de Aarón, que se llamaba Isabel; los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin tacha en todos los mandamientos y preceptos del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos de avanzada edad.
Sucedió que, mientras oficiaba delante de Dios, en el turno de su grupo, le tocó en suerte, según el uso del servicio sacerdotal, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso. Toda la multitud del pueblo estaba fuera en oración, a la hora del incienso. Se le apareció el Ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verle Zacarías, se turbó, y el temor se apoderó de él. El ángel le dijo: «No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Juan; será para ti gozo y alegría, y muchos se gozarán en su nacimiento, porque será grande ante el Señor; no beberá vino ni licor; estará lleno del Espíritu Santo ya desde el seno de su madre, y a muchos de los hijos de Israel, les convertirá al Señor su Dios, e irá delante de Él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto».
Zacarías dijo al ángel: «¿En qué lo conoceré? Porque yo soy viejo y mi mujer avanzada en edad». El ángel le respondió: «Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena nueva. Mira, te vas a quedar mudo y no podrás hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, porque no diste crédito a mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo».
El pueblo estaba esperando a Zacarías y se extrañaban de su demora en el Santuario. Cuando salió, no podía hablarles, y comprendieron que había tenido una visión en el Santuario; les hablaba por señas, y permaneció mudo. Y sucedió que cuando se cumplieron los días de su servicio, se fue a su casa. Días después, concibió su mujer Isabel; y se mantuvo oculta durante cinco meses diciendo: «Esto es lo que ha hecho por mí el Señor en los días en que se dignó quitar mi oprobio entre los hombres»




Te estamos esperando; este año va de veras la Navidad,no va a ocurrir como otras veces que armamos mucha fiesta y no te hacemos espacio.
Verás, Señor, cómo mejoramos,estamos más en sintonía contigo,celebramos las cosas a tu manera.
Llevamos preparando el corazón durante todo el Adviento.
Adornamos las casas y las calles,para que Tú entres en todos los corazones.
No permitas que la nuestra sea una Navidad folklórica; ayúdanos a celebrar lo esencial y a que sea tu Amor lo que nos una.
Entra, pasa, no hace falta que llames; estamos todos esperándote, vas a ser el invitado principal de esta Navidad vivida contigo.